PresentaciÓn de informes con mÚsica y homenajes dinamizan el Concilio
[Foz do Iguazu, Brasil] En un gran evento como el Concilio Ministerial 2011, donde más de cuatro mil pastores están reunidos, los informes de la actividades muestran un poco de lo que ocurre en la práctica en los ocho países que conforman la División Sudamericana de la Iglesia Adventista del Séptimo Día.
En la noche de este miércoles 25, los participantes disfrutaron de las presentaciones hechas por los líderes adventistas de la región sur de Brasil, San Pablo, Argentina, Bolivia y Chile.
En cada presentación, quedó claro el deseo de mostrar que, a pesar de las diferencias culturales y étnicas, la fe en la Biblia es un elemento de integración.
Algunas momentos destacables son cuando una joven violinista, del sur de Brasil, cuya historia fue presentada en un vídeo y muestra como a través del contacto con el libro Tempo de Esperança, conoció más sobre las Sagradas Escrituras y como esto ayudó a influenciar su familia. De manera sorprendente, ella entró tocando el instrumento en el momento en un grupo de líderes de los estados brasileños de Paraná, Santa Catarina y Rio Grande del Sur abrazaron simbólicamente al grupo presente en el auditorio.
Otro momento especial fue la presencia de todos los pastores de la Unión Central Brasileira, que administra la Iglesia Adventista en el estado de San Pablo, y que presentaron una canción que hablaba justamente del tema de la unión en torno a la esperanza del pronto regreso de Jesucristo. Uniformados, los ministros entonaron la canción que emocionó y arrancó aplausos de los participantes.
Pastores que sirve a la iglesia en Argentina empuñaron sus carteles con los nombres de las ciudades que esperan alcanzar con el mensaje adventista. Los pastores de Chile y Bolivia estaban caracterizados con ropas típicas de su país.
En esa misma noche, los pastores Erton Köhler, líder sudamericano adventista, y el pastor Ted Wilson, presidente mundial, entregaron trofeos a pastores escogidos dentro de sus regiones. Fue una ocasión en que las instituciones reconocieron el trabajo de hombres que enfrentan grandes desafíos, para enseñar los principios bíblicos.

[Equipo ASN, Felipe Lemos]
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