ORACIÓN DE FE LIBERA A UN CAUTIVO
Basados en este objetivo, se han desarrollado algunos planes con mensajes de esperanza en el lapso de algunos años, los mismos que hasta la fecha continúan dando resultados que reflejan la efectividad de los proyectos, cumpliendo así, el afán de apoyar al desarrollo integral de las personas enfatizando en el aspecto espiritual.
Como ejemplo de lo mencionado les presentamos a continuación el siguiente testimonio:
ORACIÓN INTERCESORA: UN EFECTIVO FRENTE MISIONERO
Previo al proyecto evangelístico "Hogares de Esperanza", en la cárcel de la ciudad de Santo Domingo de los Tsáchilas, se organizó un grupo pequeño en donde los reos participaron de una serie de seminarios y estudios bíblicos; como resultado de este plan se bautizaron 32 personas.
Entre las personas convencidas, estuvo Jorge Mora, un hombre que sintió el llamado del Espíritu Santo y decidió entregar su vida a Cristo, pero el día en que se iba a bautizar, sintió nervios, surgieron dudas en su mente y de repente sin que nadie lo note, abandonó la fila de los compañeros que estaban listos a reconocer públicamente a Jesús como su Salvador.
A pesar de las perplejidades y temores, él siguió asistiendo a la iglesia de la cárcel. Pasado un tiempo, terminó su sentencia y alcanzó la libertad. Después de llegar a su hogar, su esposa no creía que Jorge pudiese vivir como un cristiano; sin embargo su testimonio de vida transformada impactó en gran manera a su familia. Un buen día, decidió volver a la "fila del bautismo" con una realidad diferente, y es que en esta oportunidad no estaba solo, estaba acompañado de su esposa y sus dos hijas; y después de un corto tiempo su padre, quien padece un cáncer terminal, también se decidió por Cristo.
Todo marchaba bien, de repente por un asunto legal del pasado, Jorge volvió a la prisión. Una lucha interna se desató en él; sabía que esto era obra del enemigo, pero lo que más le atemorizaba era dejar a su familia otra vez. Le llegó la notificación que había sido condenado a 8 años, la esperanza de salir se alejaba, pero el seguía en oración y con fe, reconociendo a Dios como su ayudador. Al día siguiente de ingresar nuevamente en prisión, extraña y milagrosamente, le comunicaron que era una persona libre, todo había acabado sin necesidad de un juicio, sin problemas.
Hoy, Jorge Mora asegura que la mejor decisión de su vida fue entregarse en las manos del Señor, y la mayor bendición haberlo conocido. Además, agradece las oraciones de sus hermanos de la iglesia, y confirma que la oración intercesora es una herramienta fiel para que Dios escuche y supla por amor nuestras necesidades.
Este es un testimonio de la esperanza en Jesús, que habla de su poder y reconoce a Dios como el Ser que cambia vidas para salvación y redención.

Informó: Ma. José Vela (Comunicaciones UE)
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