Cientos de participantes se reunieron con motivo del Primer Congreso Nacional
de Gitanos Adventistas de Rumania, un encuentro que los organizadores
anticiparon ayudaría a crear un sentido de unidad en este diseminado grupo
étnico y fomentar la comprensión entre los adventistas gitanos y no
gitanos.
El congreso, que se llevó a cabo del 29 al 31 de agosto, llegó
hasta tres de los cuatro mil adventistas gitanos de Europa. Los gitanos sufren
prejuicios de larga data de parte de la población general, junto con acusaciones
de robo y aun de asesinato.
"El evento resultó muy beneficioso para la
comunidad gitana adventista, pero también para la iglesia de Rumania," dijo
Cristian Modan, director de ministerios de la iglesia en la región. "Dio a la
iglesia europea una vislumbre de lo que Cristo ha hecho en las vidas de tantas
personas, a partir de una comunidad de Europa que es la primera en ser
discriminada".
Alrededor de ochocientas personas asistieron a los cultos
sabáticos. Las reuniones cubrieron temas orientados hacia las necesidades de la
comunidad, incluyendo formas de enfrentar la tensión resultante entre la cultura
tradicional y el cristianismo, y temas de salud y familiares.
Los gitanos
son nómadas y viajan por toda Europa, mayormente en Italia, España, Rumania,
Hungría y Bulgaria.
Los organizadores del congreso dijeron que la
asistencia fue todo un éxito y que esperan llevar a cabo un evento similar en
2010.