Ingiera pistachos, no los Doritos. Trabaje como voluntario. Y siga llenando
su vaso, pero siempre de agua.
Aparentemente, son simples elecciones
como estas las que, según el investigador y escritor Dan Buettner, pueden añadir
unos buenos diez años a la vida de la mayoría de las personas, ayudándolos a
unirse a gente como la cirujana cardiaca Ellsworth E. Wareham que, a los 93
años, aún toma el bisturí para formar parte de equipos de
cirugía.
Wareham es una de varios adventistas de cerca o aun más de cien
años que viven en Loma Linda, California, lo que Buettner denomina el "oasis de
longevidad" de los Estados Unidos en The Blue Zone: Lessons for Living Longer
from the People Who've Lived the Longest (National Geographic Books,
2008).
Esta unida comunidad adventista del sur de California es una de
las cuatro "Zonas Azules" en el mundo donde hay personas centenarias en un
porcentaje mucho más alto que en las zonas circundantes. Y en promedio, Buettner
concluye que viven no solo más, sino que tienen vidas más saludables y
felices.
"No es una coincidencia que la forma de comer, de interactuar,
de liberar el estrés, de curarse a sí mismos, de evitar las enfermedades y de
ver el mundo de estas personas les proporciona más años buenos de vida", escribe
Buettner, y cita hábitos comunes entre los adventistas, tales como el descanso
sabático y un régimen basado en vegetales.
"Los adventistas conocen de
manera instintiva que sus hábitos de salud los llevan a tener vidas más extensas
y mejores, pero creo que apreciaron que alguien de fuera de su comunidad haya
realizado una investigación seria y científica del tema, reafirmando lo que sus
líderes religiosos han estado diciendo durante 150 años", dijo Buettner a ANN
luego de su visita reciente a Loma Linda".
Mientras estuvo allí, dirigió
la palabra en la iglesia adventista local (fue como "predicarle al coro"), y
grabó una entrevista en la Facultad de Salud Pública de la universidad. Sin
embargo, lo que más lo impresionó fue el "fantástico" almuerzo sabático. Sus
"buenas amigas" Marge Jetton y Wareham, ambas destacadas integrantes de la "Zona
Azul", se hicieron presentes para compartir con él algunos alimentos después del
culto.
"No sentí la tentación de comer carne porque todos trajeron estos
guisos de requesón o frijoles," dice Buettner. Es muy raro que ahora coma carne.
Creo que como más tofu", dice riéndose. Es algo bueno, piensa, pero también es
verdad que un hombre de 103 años que de vez en cuando se permite comer un
cordero asado lo venció en una pulseada cuando Buettner investigaba la "Zona
Azul" de Cerdeña.
Otro hábito que ha adoptado es el de ingerir bocadillos
de nueces y semillas por las tardes. "Gracias al Dr. Fraser, tengo un recipiente
lleno aquí en mi oficina".
Buettner está refiriéndose al Dr. Gary Fraser
quien, junto con el Dr. Terry Butler, dirige el estudio "Encuesta Adventista de
Salud", que está en proceso (financiado por el Instituto Nacional de la Salud de
los Estados Unidos), en el que hasta el momento han participado casi 100.000
adventistas. "Creo que están realizando una de las obras más importantes de los
Estados Unidos en lo que respecta a medir realmente el impacto a largo plazo de
un régimen basado en vegetales," dice Buettner, y añade que le gustaría
colaborar con ellos en las investigaciones. Pero soy solo un periodista de
ciencias, no un científico".
Por su parte, Fraser piensa que el libro de
Buettner ha redescubierto muchas investigaciones que antes estaban sepultadas en
publicaciones académicas y las ha dado a conocer al público en general. "Soy el
que se limita a procesar los números y a convencer a las personas que llenen
largos cuestionarios," dice Fraser. Por eso me animó mucho ver que Dan le puso
un rostro humano a nuestra investigación, para ver cuán irresistible resulta
todo este tema".
Más irresistible para Buettner es ver qué poderosa puede
ser una comunidad de individuos que piensan de manera similar en lo que respecta
al establecimiento y conservación de hábitos saludables. "No existe la tentación
que resulta de una red social que tiene hábitos deficientes de salud. Los
adventistas de California afirman que del ochenta al noventa por ciento
comparten sus creencias religiosas. "La capacidad de elegir sus amigos con
cuidado," dice Buettner, es uno de los mensajes más poderosos para el resto de
los Estados Unidos".
"La triste realidad es que no respondemos demasiado
bien como especie a las modificaciones de la conducta, pero si se nos coloca en
el medio ambiente correcto, es más fácil que hagamos lo que es correcto ?dice
Buettner?. Por eso la pregunta es: ¿Qué podemos hacer para crear esos
ambientes?"
Este sentido de comunidad se extiende más allá del énfasis en
la buena conducta. Buettner sospecha que también estimula la fe, por lo que la
pertenencia a una comunidad espiritual es uno de sus "Power 9", o "secretos" de
estilo de vida de la "Zona Azul". "Puedo decirles ahora que de los más de 200
personas centenarias que entrevisté [para el libro], el noventa y nueve por
ciento creían en Dios, por lo que la fe parece ser un factor muy destacado". Si
bien Buettner no piensa unirse a la Iglesia Adventista, dice que desde que siete
años atrás comenzó a investigar para "La Zona Azul", ha estado asistiendo a la
iglesia con mayor regularidad.
Si bien Fraser dice que el apoyo social de
una religión compartida resulta beneficioso y probablemente reduzca la
mortalidad, todavía habría que investigar "si existen efectos negativos de una
vida social dentro de una comunidad muy restringida". Fraser dice que prefiere
comunicar la base científica de los aspectos alimentarios del estilo de vida
adventista".
Buettner, cuya investigación se dedica a los adventistas
californianos de mayor edad, expresa la preocupación de que la generación que
está analizando no sea seguida por otra tan centenaria, como resultado de los
alimentos procesados y la azúcar refinada que cada vez ocupan un mayor lugar en
el régimen alimentario adventista. La adopción de una dieta más pura, dice,
podría evitar la "invasión de la cultura de comidas rápidas". Y esto incluye no
abusar de imitaciones de carne con exceso de sal y de químicos: "Hay que mirar
con cuidado los envases de estas cosas".
Si desea más información sobre
la investigación de Buettner, o medir su propia longevidad por medio de la
prueba de expectativa de vida de "La Zona Azul" (denominada "La brújula de la
vitalidad"), visite el sitio bluezones.com.