En Rusia, las denominaciones protestantes aguardan momentos más oportunos.
"Aguardamos con ansias el futuro", dice Viktor Vitko, el director de
libertad religiosa de la Iglesia Adventista para el Norte de Asia y Europa
Oriental. Vitro cree que Rusia, que hace poco eligió a su nuevo presidente
Dmitry Medvedev, se encuentra en una etapa de cambios, y quiere que los
adventistas colaboren para que el país avance hacia una mayor libertad de
creencias.
Eventos como el Festival de Libertad Religiosa que se llevará
a cabo este fin de semana en San Petersburgo constituyen un medio vital de hacer
que el tema sea un tema prioritario de discusión entre los ciudadanos y líderes
del país, dice Vitro, que dirige el departamento de Relaciones Públicas y
Libertad Religiosa de la Iglesia Adventista (PARL) en la región.
A pesar
de la separación de la iglesia y el estado reconocida en la constitución del
país, Vitko dice que los ciudadanos aún no gozan de libertad religiosa completa.
Al buscar un ancla ideológica en esta era post soviética, muchos rusos, dice,
encuentran estabilidad en la dominante religión ortodoxa. Unos dos tercios del
país se consideran ortodoxos, prácticamente el doble de los que afirmaban lo
mismo en 1991.
Pero a Vitko le preocupa que la mayoría de los rusos
busque un sentido de nacionalismo, no de guía moral. Como la Iglesia Ortodoxa y
el estado no han logrado avances en el tema, Vitko dice que aun las libertades
religiosas existentes podrían desvanecerse si los adventistas y otras
denominaciones protestantes minoritarias no trabajan para mantener relaciones
positivas con los funcionarios.
El festival del próximo 4 y 5 de julio
coincide con el sexto aniversario de la Declaración Universal de los Derechos
Humanos de las Naciones Unidas, y se espera que atraiga a más de 1.000
asistentes, incluyendo a representantes del gobierno y de la Iglesia Ortodoxa,
obreros de los derechos humanos, científicos, periodistas y defensores de la
libertad religiosa, dice Vitko.
En este extracto de su entrevista con ANN
traducido por Vladimir Iyevenko, Vitko explica los alcances y objetivos del
evento.
ANN: Este no es el primer festival de libertad
religiosa que usted ha ayudado a organizar en Rusia. ¿Qué objetivos se han
propuesto esta vez?
Viktor Vitko: Esperamos que el
festival atraiga la atención de los residentes de la ciudad, de las autoridades
gubernamentales y de otros líderes y organizaciones de San Petersburgo.
Esperamos que nuestras discusiones muestren que los temas de libertad religiosa
son urgentes y que muchas personas están luchando para mejorar los derechos
humanos y la libertad de conciencia en Rusia. También mostraremos un filme
especial durante el festival para honrar la inauguración de un monumento en
Levashovo, cerca de San Petersburgo, donde bajo el gobierno de Stalin en la
década de 1930, de muchas personas, entre ellos, varios adventistas, fueron
torturadas y ejecutadas. Queremos que las autoridades y residentes de San
Petersburgo recuerden esto y sepan que la libertad religiosa aún es un problema
en este país.
ANN: La constitución rusa ordena la
separación de iglesia y estado. ¿Por qué ha indicado usted que varias libertades
permanecen bloqueadas?
Vitko: En los últimos años hemos
observado, infortunadamente, la clericalización del poder de la Iglesia Ortodoxa
Rusa. Según destacados expertos rusos, la Iglesia Ortodoxa está luchando por
reestablecer una sociedad unificada bajo la bandera del clericalismo, controlado
por la elite política. La ortodoxia brinda a la sociedad un terreno ideológico
común, la misma función que una vez cumplió el Partido Comunista en este país.
Esa es la realidad de Rusia en la actualidad.
ANN: ¿Cómo
hace la Iglesia Adventista en medio de esta tradición religiosa tan arraigada
para luchar por mayor libertad de creencias?
Vitko:
Nuestra iglesia combina sus esfuerzos con otras iglesias protestantes de Rusia
para ser sede de eventos conjuntos y de llevar a cabo conferencias de libertad
religiosa, en las cuales los científicos y representantes oficiales toman parte
en discusiones continuadas que buscan frenar esta tendencia hacia la
clericalización que prevalece en el país. El festival de este fin de semana en
San Petersburgo será un evento de estos, que buscará definir un nuevo equilibrio
en las relaciones entre la iglesia y el estado.
ANN:
¿Cómo puede medirse la eficacia de estas conferencias? ¿Es posible ver
resultados tangibles?
Vitko: Esa no es una pregunta
fácil. Lo que hacemos básicamente es crear una mayor conciencia. Esperamos que
el nuevo presidente ruso ayude a que las relaciones entre iglesia y estado en el
país avance hacia un modelo más apropiado de un estado secular. Esperamos que el
presidente [Dmitry] Medvedev desarrolle el proceso en la dirección correcta. Por
supuesto, no lo sabemos; esperaremos a ver que nos depara el futuro.
ANN: Informes en Occidente afirman que el gobierno ruso
controla los medios de comunicación del país. ¿Se han visto también afectados
los esfuerzos misioneros de la iglesia?
Vitko: Solo
podemos hacer conexiones por medio de los canales de comunicación
denominacionales. Tenemos poco contacto con los medios masivos estatales.
Dependemos en gran parte de Internet para la obra misionera y para comunicar las
noticias de la iglesia. Lamentablemente, los medios públicos están controlados
por el gobierno y no están dispuestos a publicar información de los eventos de
la iglesia o reflejar nuestro punto de vista sobre diversos temas. Hemos sido
beneficiados por el Centro Eslavo de Derecho y Justicia, que ayuda a crear una
conciencia pública de las iglesias protestantes en Rusia. Esta organización
defiende los derechos de todas organizaciones religiosas, y establece
jurisprudencia en los juzgados que son informados por los medios masivos de
comunicación. También son responsables de la publicación "Religión y Derecho",
que contiene información sobre muchas denominaciones, incluyendo nuestra
iglesia. De manera que de esa forma tenemos la oportunidad de publicar artículos
que reflejan los puntos de vista adventistas.
ANN: Como
director de libertad religiosa de la región, usted ha enfatizado repetidamente
que hablar a otros grupos religiosos es una parte vital de la promoción de la
libertades religiosas. En ese sentido, ¿cuál es la relación actual de la Iglesia
Adventista con la Iglesia Ortodoxa Rusa?
Vitko: A pesar
de las muchas diferencias, tenemos buenos contactos y mantenemos muy buenas
relaciones con la Iglesia Ortodoxa. El año pasado, John Graz [director mundial
de la PARL] visitó Rusia y organizamos una visita a uno de los líderes de la
Iglesia Ortodoxa para analizar temas de libertad religiosa. También tenemos
buenas relaciones con el presidente de la federación rusa, con los funcionarios
del gobierno, con su comisionado de derechos humanos y otros representantes
estatales. Por medio de esos contactos, nos mantenemos activos en la asistencia
a eventos de libertad religiosa y en la colaboración con los representantes de
otras religiones protestantes. Nuestro objetivo con estos eventos es que los
ciudadanos de Rusia y los funcionarios del gobierno se encarguen de que nuestras
iglesias puedan influir de manera positiva sobre la sociedad y ser miembros
valiosos para el país.